El rock une a las bestias...y nos hace sentir menos solos.
Era lo que yo pensaba mientras iba caminando por la arbolada Coronel Diaz, encajada en mis eternos Levi's arremangados, hasta la casa de Pachi (cantante de Los Barreiro) y su chica Annie, para una cena de despedida del año con todos mis adorables amigos rockabillies.
Confirmé mi pensamiento cuando bajó a abrirme la puerta el Mono (cantante y guitarrista de Radio Texas) y al apenas entrar al edificio ya hablabamos de música, no sin antes él recriminarme lo demagoga que soy en este blog. Me hizo reir cuando me dijo -no podés hablar bien de Pink Floyd, siempre odiaste esa banda-. Y claro, como no lo va a saber él, que conoce mis gustos musicales desde hace 15 años.
Le dí la razón, y entramos a lo de Pachi.
Poco a poco fueron llegando los restantes jopos y patillas y sus familias, y al mirarnos a todos juntos, sentí que después de muchos años, talvez demasiados, había dejado de escaparme de todos lados, hasta de mi misma, y finalmente podía disfrutar y sentirme en casa con estos amigos maravillosos que me había dado el rock.
Con el correr de las horas estabamos Pachi, Annie, El Mono, Chopper, Phonzy, Adriana, Sol Rac, Carol, El Negro y novia, Alexis B. y su chica, Willy, Lea, Gerardo (al tel. con fiebre), Piñata (espiritualmente porque trabajaba en Bizarro), Luna, yo, y los niños de la mayoría de ellos, que en un célebre momento de la noche se fueron todos a saltar sobre la cama, mientras Pachi les ponía videos de Madness y bailaban como poseídos rude boys.
Yo me moría de risa con ellos, pero cuando el pequeño Pedrito se cayó y quise consolarlo, y en vez de tocar su piernita acaricié la rodilla de Pachi, su padre, y el Mono con la belleza de Luista en brazos estalló en carcajadas, dije ok, -basta de ska, niños y alcohol por el momento-, y volví a la sala con los mayores.
Allí me encontré con un cd de los "New York Dolls" sobre la mesa, y mi amiga Carol, la chica más valiente y talentosa que conocí en mi vida, me incitó a ponerlo y escucharlo, como si todo el rock que había en esa casa no fuera suficiente.
Y cuando la voz rabiosa de Johnny Thunders sonó en "Personality Crisis", con previa colaboracón de Willy que nos ayudó a encontrar el play, miré a mi alrededor y sentí que ésa era la mejor despedida de año que había vivido en mucho, mucho tiempo.
Feliz 2005 para todos!!!



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