La gente te dice "sé vos misma"...por favor...no hay nada más doloroso y complicado que ser uno mismo.
Con lo fácil que es copiar actitudes ajenas, imitar las posturas de las chicas de tapas de revista, usar frases prestadas de películas. Es tan tentador querer convertirse en otra...y juro que a veces soy tan convincente haciéndolo...
Pero no es fácil de sostener la farsa, debo reconocerlo, aunque le ponga garra, la ficha siempre me salta y me termino preguntando,- ¿qué mierda estoy haciendo? ¿A quién quiero engañar? -. A mi misma, claro, a quién más.
Y últimamente no fui una audiencia desconfiada, fui inmundamente complaciente con mis farsas, acepté todos mis engaños, con aplausos y todo.
Pero, insisto, la ficha te salta en algún momento y es cuando la lucha de enfrentarse a una misma y aceptarse sigue...una lucha a capa y espada que nunca termina.
Ser quienes somos y hacer lo que queremos es un acto de valentía, de un coraje que uno no siempre tiene.
De todas las cosas que tuve que enfrentar, la más difícil fue y sigue siendo yo misma. Enfrentarme a lo que soy.
Mientras crecía ya bastante desilución fue darme cuenta que nada era lo que parecía, para que encima el mundo se convirtiera en un lugar bastante más apestoso de lo que me habían contado, pero bueno, por suerte descubrí el rock, que fue lo único que me calmó el alma.
También fue y es el rock, el que me ayudó a recordar que por más que intente e intente ser otra, siempre tengo la opción de ser yo, aunque sea lo más difícil.
Así que gracias Iggy Pop, gracias Joey Ramone, gracias Joe Strummer, y gracias Blondie por ayudarme a recordar que tenerse pena, realmente apesta, que lo único que queda es aceptarse, y claro, salir a rockear.
miércoles, junio 23, 2004
domingo, junio 20, 2004
Las barras de los bares y las casas de música.
O los barmans y los vendedores de instrumentos musicales.
Ahí es donde hay que recurrir cuando la autoestima femenina está en baja.
Esos son los lugares seguros para que todo comience a funcionar de nuevo.
Los barman siempre están ahí, brillando cual estrella de rock y siempre dispuestos a sonreirte y a complacerte...
Y la historia fue más o menos así: mi amiga Chaine quería probrar el Lichbourg Lemonade, así que me dispuse a llevarla a beber. Me clavé los Levi's y los Dc Martens, bajé los ocho pisos y paré un taxi. Para mi asombro el conductor era una chica...y ucraniana. Todo bien con la globalización y tal, pero no lograbamos entendernos en ningún idioma. Mis indicaciones eran derecha, izquierda...en fin, pasé a buscar a Chaine que estaba tan asombrada como yo por la muchacha al volante, y cuando pensamos que terminabamos flotando en los lagos de Palermo...finalmente llegamos a Sucre.
Ahí Tato detrás de la barra, no sólo nos hizo unos tragos riquísimos, sino que nos hizo reir, empezabamos bien la noche... Y el descubrimiento del nuevo barman, un espléndido especímen recién importado del Uruguay, iluminó el lugar. Así que mientras Chaine departía amablemente con el Dj de Sucre por unas entradas para el clásico River Boca que se jugaba al día siguiente, yo me dejaba encender mis Lucky por este nuevo barman oriundo de José Ignacio, que me confesaba que le encantaba el rock...gracias Uruguay yo pensaba...
En en el viaje de vuelta en taxi con Chaine, junto a un tachero argento, thanks God, nos reímos sin parar, sintiendo que había sido un noche encantadora.
Y después están los vendedores de instrumentos musicales, amables y cachondos, chocándose entre ellos por atender a una chica, en éste caso la que suscribe. Ellos para levantarte la autoestima son inigualables...
Allí fui cuando me dispuse a ir a comprar el afinador para mi guitarra, guitarra que me será prestada..
Entonces fui a varios negocios de instrumentos musicales a por mi afinador y un cable, y ahí fue donde sucedió algo extraño...en cada uno de estos lugares que entré no sólo me atendieron maravillosamente, sino que además me daban explicaciones que no pedía, presencié corridas para ver quién me atendía primero, tartamudeos, sonrisas, piropos...en fin, chicos... gracias....
Sin embargo, toda la autoestima alta que generaron en mí todos estos muchachos, no pudo prevenir la catástrofe que se avecinaba...
Pongásmole que todo esto tuvo como principio un rechazo.
Lo que hubiera sido una linda historia de amor terminó en un par de polvos y en un "si te he visto no me acuerdo", que a esta altura de mi vida, (con tres décadas encima y contando...) no debería afectarme, pero no...hete aquí que sí, la indiferencia de un mocoso me afectó, a punto tal que mi estimado amigo Sr. R. me tuvo que soportar llorisqueando por teléfono un viernes a la noche...si será un encanto él.
Pero es la misma historia de siempre, dejar de mentirse, dejar de apostar al caballo que uno ya sabe que va a perder...porque a veces ni siquiera es necesario apostar, como nisiquiera es necesario participar de la carrera, se entiende?, o sea, dejar de mentirse y dejar de embrollarse en historias de orto para no hacerse cargo de uno...
- Cuca, dejate de boludear, hacete cargo de la edad que tenés y comprate el dvd y las pantuflas - me dijo San.
Lo haré.
miércoles, junio 16, 2004
Lo vi en películas, lo soñé, pero sólo entendí que se sentía cuando lo pisé, cuando caminé por Sunset Strip.
Cuando salís del Whisky a go go, y ves las luces en colinas de Hollywood...ahí sabés que no hay otro lugar más fascinante y al mismo tiempo más apestoso...es la cima del mundo.
Por eso se me pone la piel de gallina cuando Courtney Love aulla...
"Cruising down the Sunset Strip
And there is nothing that's not,
That's not within my grip
Oh tonight, I got it right
Just one time"
Siempre escuché rumores que nadie te salva en Hollywwod, y mucho menos en Sunset Strip. Y cuando estás ahí entendés, que te podés malgastar para siempre, entre los fantasmas de la perdición que hubo en ese boulevard, o extraviarte en el mayor glamour sobre la faz del planeta. Y todo suena tentador.
Lo mejor y lo peor de la historia del rock, del glamour, del cine, lo que se te ocurra, lo ves ahí, y si encontras el lugar correcto y te animás a entrar, sos bienvenido.
Eso sí, algo se te escapa del alma para siempre, algo se te queda anclado en ese lugar, como si un demonio te agarrara de las entrañas y te pidiera algo a cambio por dejarte pasear por el Strip.
Todo está en Sunset Strip.
Hasta una chica de Buenos Aires, que mientras se perdía en el boulevard, juró creer para siempre que ese lugar era la mejor mentira del mundo, y que hay veces, que esas mentiras, como las mejores fábulas, te salvan del peor de los mundos posibles.
Courtney en otra parte se desangra y canta
"Look at me for the very last time
I've climbed so high
I've got no place left to climb
No, I know, no tomorrow"
Subo el volumen de la blonda Courtney, que si entiende de lo que estoy hablando.
lunes, junio 14, 2004
No sé si el tiempo cura todas las heridas, pero el rock seguro que sí.
Recordemos que no sólo el rock me salvó de convertirme en alguien que no quería ser, sino que además me sigue dando fuerzas, una y otra vez.
Mi adorado nuevo amigo Juan me mandó un mp3 de X Ray Spex, unas chicas punkies adorables, tanto como el mp3 de Juan que me llegó cruzando el océano, desde la soleada Barcelona. Y si...nosotros rockeamos a la distancia...y como...
"Bind me tie me
Chain me to the wall I wanna be a slave
To you all
Oh bondage up yours
Oh bondage no more"
(Oh bondage up yours!, by X Ray Spex, rocks!)
Entonces, recordé como me gustaba tocar la guitarra e imaginarme subida a un escenario, moviendo la cabeza, saltando y sintiendo furia, furia, furia en las venas...entonces me dije...me compro una guitarra y armo una banda de rock, que joder!
A la noche, después de una increíble cena con los Kuschevatzky, San, Anita, el Sr. R., Guille Hernandez y compañía del momento, decidimos, los más osados (Anita, San y yo) ir a rockear.
Primero pasamos por el Bizarro, nos clavamos unos tragos, por mi parte un Lichbourg lemonade que recomiendo ampliamente (Jack Daniels, Sprite, y rodajas de lima y limón), y más luego partimos a un recital de música garage.
Las bandas estuvieron buenísimas, sobre todo Los peyotes, que son como los Bomboras de estas pampas, y Los Tormentos, que además de estrenar camisas nuevas sonaron excelentes!, muy buen show!
Y lo mejor de la noche fue que Anita, portando una de las mejores muñequeras con tachas que vi en años, frente a mi desición de armar una banda me dijo, dale, hagamos una banda.
Ay que emoción!!
Voy a estar en una banda de rock!
Todo lo demás...I don't give a fuck...
sábado, junio 12, 2004
Mi amiga Chaine me dijo "quizá te está haciendo mal tanta Niñera, si estuvieses escribiendo Padre Coraje te habrias enamorado del cura de la Guadalupe de la esquina de tu casa, y no del primer boludo que se te cruzó".
Y frente a semejante revelación, quedé helada.
La sóla idea de verme de esa manera, pensando que el primer pelotudo que se te cruza y te dice lo bárbara que sos pueda ser "él", me hizo reaccionar.
Amigos, it's the end of and era.
Anoche mientras me tomaba un trago y miraba el altar tiki detrás de la barra del Bizarro, lo entendí. Es que las barras de los bares son incomparables para tomar desiciones, hay algo revelador en sentarte ahí y contemplar las botellas enfrente, perderte en tus pensamientos, y que mientras tanto de fondo suene, como sonaba anoche, Chris Isak...
Felizmente creo que el cuero y la moto Norton sólo le quedaban bien a Marlon Brando, a nadie más, y esperar que alguien así me rescate de mí misma, les digo, no sólo es una pérdida de tiempo, sino también una estupidez, por ahí no es el camino.
Si soy tannn bárbara, porque no me lo creo de una puta vez!, me subo el cuello de la campera de cuero y sigo adelante?. Y si, es lo que voy a hacer.
Tampoco vamos a caer en la boludez de Nacha Guevara escribiendo en el espejo "me gusta ser mujer", ni en la berretada de Coehlo, no no no, pero estaría bueno mirarme en el espejo y decir, - me gusta ser quien soy, está bueno no meterme siempre en problemas, está bueno creer en uno-, y no pensar que la solución te la va a dar otro, otro que podrá creer que sos la octava maravilla, pero si vos no lo sentís, todo se viene en picada, straight to hell, como decían mis amados Clash.
Justo estoy escuchando The Muffs, y la voz ronca de la chica punk que canta dice "Get out of my life...I'm saying goodbye, yeahhh!".
Y si, it's the end of and era.
jueves, junio 10, 2004
¿Qué fue lo que primero nos arruinó...el cuento de Cenicienta y esos fairy tales apestosos, o la estupidez femenina?.
¿Por qué la idea de un príncipe azul o alguien que viene y te salva sigue funcionando, o esperanzando, o atrofiando nuestras mentes?...
- No creo en príncipes azules -, esa fue mi frase de cabecera, durante años. Porque, claro, chica fantaseaba con una especie de Marlon Brando en "The wild one", que me venía a rescatar enfundado en su campera de cuero y manejando su moto, y me creía muy distinta a todas las otras chicas que soñaban con su príncipe mientras escuchaban Bon Jovi.
Más no, yo a lo sumo me paraba el pelo y escuhaba rock, pero claro, ahora lo veo a lo lejos y mi Brando era como mi prícipe encantado, pero con vestuario rocker...y en vez del caballo era una Norton...soy una forra.
Bueno, supongamos que el cuento de cenicienta corrompió mi cerebro, pero no jodamos, ¿qué fue lo que hizo que el primer muchachito que pase le cuelgue el personaje, y lo convierta en Marlo Brando?, estupidez, pura estupidez.
Que alguien te llame o no, no puede convertirse en cuestión de estado, verlo o no verlo no puede quitarte el sueño, saber si te piensa o no, no puede alejarte de tu trabajo...
Uffff, pareciera que le hablo a alguien que detesto, a alguien que tiene el cerebro frito, a alguien que no reconozco, a alguien que aún lleva el pelo parado y escucha rock, pero se dió cuenta que es tan idiota como esas otras chicas que soñaban con su príncipe azul escuchando a Bon Jovi.
Y apesta...
lunes, junio 07, 2004
¿Qué hace uno para no olvidarse de algo?
Hay gente para recordar algo se lo tatua, lo escribe en una agenda tipo "querido diario", o se lo anota en un post y lo pega en la heladera, yo... me corté el flequillo.
Insisto, la inteligencia tiene un límite, la estupidez humana no.
Y para recordar esto, la madruga del sábado a las 4 a.m., frente al espejo del baño, mientras escuchaba Velvet Revolver, me pegué unos cuantos tijeretazos en el pelo.
Todo había empezado unas horas antes.
En un restaurant de Palermo estabamos a la mesa: Axel K., Pato, San, Anita, el Sr. R. y yo. Al llegar el momento del brindis, se lo hizo en nombre del próximo casamiento de Axel y Pato, y también en nombre de que yo no convirtiera mi vida en una telenovela con la llegada de este bombón italiano que conocí hace dos semanas.
- Ah, que estoy jodida! - pensé para mis adentros, alcé la copa y me sumé al brindis con mis amigos.
Claro, como no van a decirme eso, si ellos no hicieron más que verme sumida en la peor telenovela al estilo Migre el último año y medio, mérito en parte a la pésima actuación de mi co-equiper, pero sobretodo, a mi absoluta falta de talento para abandonar semejante historia de mierda.
Y ahí estaba yo entonces, 4 a.m. en mi casa, de vuelta de la cena, caminando por el living, con Velvet Revolver que me había regalado San de fondo, pensando y pensando.
Y ahí fue cuando me miré al espejo del baño y me dije, -basta nena, no es así, uno no puede cuestionarse todo tanto, y ser siempre una drama queen-. Y entonces, ahí fue que decidí recordar que las cosas pueden ser más sencillas y no haber telenovela, y le pegué unos cuantos tijeretazos a mi pelo.
Así estrené flequillo...y me fui a dormir con la voz de Scott Weiland susurrandome al oído.
sábado, junio 05, 2004
We want guitars...porque no hay nada como escuchar el riff de una guitarra, que suene furioso. Y el rock es todo...porque no se que hubiera hecho sin ciertas canciones, sin ciertas bandas que me sostuvieron a lo largo de los años.
Los Clash, Iggy Pop, Crumps, Stray Cats, Social, Ramones...ufff
Y no es que haya tenido una "spoiled childhood" y por eso sea una rebelde sin causa, he hecho no, estuvo bastante bien mi infancia, pero siempre sentí que no encajaba en ningún lugar, que no pertenecía a ningún grupo, y que nada de lo que decían los demás sobre cualquier tópico que convencía demasiado...pero escuchar rock siempre fue como transitar por un camino que si bien no era seguro, me llevaba a un sitio en el cual no me sentía perdida, ni tan sola.
Y a travéz de los años, muchas cosas sí se complicaron, y algunas dolieron mucho más que otras, y las canciones de mis bandas favoritas me acompañaron a apretar los dientes y seguir adelante, y cuando las cosas salieron bien, y no hubo más que sonrisas, mis bandas favoritas de rock también estuvieron ahí, haciendome bailar de felicidad en el medio del living de mi casa.
Nunca voy a olvidar cuando tenía 16 años y caí rendida ante el incréible sonido de la guitarra de Brian Setzer. Salir a rockear con mis amigos rockabillies, con sus jopos engrasados y sus camperas de cuero era todo para mí, let's rock'n'roll. Entonces, cuando a mediados del años pasado me enteré que se volvían a juntar los Stray Cats para una única fecha en Los Angeles, como no iba a pedir prestados mil dolares para ir a California!, cómo no iba a pedirme una semana en el laburo!, cómo no me iba a subir a un avión y hacerme 15 mil kilómetros sólo para ver y sentir rockear a esos gatos enfrente a mis enormes ojos!! ...y ahí fui, y ahí estuve cantando y bailando como una loca; y fue uno de los mejores show que vi en mi vida!. Y fui feliz, no sólo porque sonaron increíbles, sino porque también le rendí homenaje a esa nena de 16 años que fui, y a sus amigos rockers de siempre. Porque entendí que esa nena fue la que salvó de convertirme en algo que no quería, y que muchas veces las cosas tuvieron sentido porque hubo una canción que las acompañó, porque esa actitud que robé de esos temas y la hice carne, aunque alguna vez pudo ser más de mentira que otra cosa, pero que a la larga, esa actitud, me enseñó a valerme por mí misma y a no tener miedo a nada.
Eso fue lo que el rock y esas bandas maravillosas me enseñaron y me regalaron. Fe, fuerza y ganas...de seguir adelante, de tirar todo a la mierda...whatever...pero fe de poder hacer, de nunca quedarme quieta y perderme.
El rock me dio, parafraseando al maravilloso Joey Ramone "something to believe in", lo que no es poco amigos...
viernes, junio 04, 2004
El destino opera de maneras misteriosas.
Cuando vos crees que nunca, jamás, vas a abrazar a alguien y sentir, - te ato a mi cama y te libero en dos meses -...pum!, sucede.
Entonces, de repente, una noche de la nada, él está ahí enfrente tuyo, justo esa noche que te querías ir, que todo era una mierda, esa noche él se te aparece, con su sonrisa increíble, y te hace reir, y te acompaña al taxi y te besa.
Y vos sólo crees que fue el final feliz de una noche.
Pero lo ves de nuevo, y no te podés despegar de sus manos, imaginando okay, es solo hoy, pero no, lo volvés a ver y entendés que aunque el cuerpo se te desarme, y tengas que estar espléndida en el laburo al otro día hablando seriamente de un documental sobre Amia, no te importa nada más que estar ahí con él... y lo mirás besarte y pensás que no hay nada mejor que estar entre esos brazos...y ahí entonces, al fin, dormís tranquila.
Y cuando al rato suena el despertador, como podés abrís los ojos...y lo mirás dormir al lado tuyo, y entonces sonreís porque sabés que, pase lo que pase, valió la pena.


