"Back in your arms" suena en la radio justo cuando la prendo. La canción es de Bruce Springteen, y es una balada rockera apestosa y empalagosa, pero sin embargo recuerdo los brazos robustos de "the boss" y sonrío. Lindos brazos, de los que te abrazan y sentís que no necesitás nada más.
Una vez con mi amiga Lucila mientras mirabamos, casi como dos voyeurs profesionales, los brazos musculosos de un repartidor de gaseosas trabajando, nos confesamos cuan importantes son unos buenos brazos en un varón. Los brazos con forma, no los de patovicas estilo Arnold, hablabamos de brazos con estilo, sólidos, con actitud.
Por esto siempre observo y disfruto los brazos de los guitarristas. Mis favoritos eran los de Johnny Ramone, tensos, fuertes y ágiles, aunque los brazos tatuados de Mike Ness de Social Distortion son tan recios como él, tan resistentes como el más furioso rock'n'roll.
Y casualmente de los hombres que más quise en mi vida lo que más recuerdo de ellos son los abrazos que me dieron, lo que sentía envuelta en esos brazos.
Eso sí, el increíble Johnny Thunders, subido a sus plataformas y frente a los New York Dolls ya lo cantó hace años "You Can't Put Your Arms Around A Memory", no se pueden abrazar los recuerdos, mierda que no...
Y entonces me pregunto, casi caprichosamente, por qué hay tantas canciones que tienen que ver con los abrazos.
Ya que desde el motown de los sesenta en la voz de Kim Weston que cantaba "Take me in your arms, rock me a little while" pasando por la melosa porquería ochentosa "I just died in your arms tonight" de Cutting Crew, honran, desean, recuerdan y ruegan por ese bendito abrazo. ¿Por qué tantos temas se dedican a alabar a un par de brazos que te estrechen?, me sigo preguntando.
Apago la radio y pongo un disco de Elvis Presley, y cuando escucho su voz grandiosa que me canta "Yeah baby, that's where I want to stay, for the rest of my natural days, in your arms, in your arms", encuentro la respuesta a mi pregunta.
Entonces sueño con el abrazo que vendrá, envuelta en la voz de Elvis.
sábado, octubre 23, 2004
jueves, octubre 14, 2004
Se supone que el rock nació como parte de una rebelión ante lo establecido.
Ponele que sí.
Se supone que el rock es sinónimo de provocación.
Claro que lo es.
Y aunque también se convirtió en una industria, y en pasar videos de rock stars aguados por MTV, todo eso no tiene nada que ver con la intención original del rock'n'roll, con excitar y estimular a que cada uno sea como más le guste ser, y que tenga las agallas de bancárselo.
El rock me ayudó a oponerme a ciertas reglas, me dio fuerzas para resistir y no convertirme en alguien que no quería ser, y me hizo bailar y divertirme hasta caer exhausta de tanta alegría.
El rock hizo que de adolescente no me sintiera mal por ser distinta a todas mis compañeritas de colegio que lucían jopos y jugaban al hockey, mientras yo escribía, me paraba el pelo y usaba una gilette colgando de la oreja.
El rock me sostuvo cada vez que vi irse a alguien querido, me amparó cada vez que la furia por no poder conseguir lo que quería me envenenó la sangre, y me acompañó en cada momento feliz.
El rock tiene que ver, para mí, con cuestionar lo decretado -por los demás y por uno mismo-, con tener actitud en la vida, con correr riesgos y seguir adelante con las consecuencias, sean malas o buenas.
Todo eso es lo que el rock me enseñó.
Me hechizó desde que entró en mi vida, y no se que sería de mí si no lo tuviera...la pasaría mucho peor, seguramente.
Porque además el rock'n'roll me hizo entender que nada es tan enserio como parece.
Salvo lo que no tiene remedio.
Ponele.
miércoles, octubre 13, 2004
"You're wondering now, what to do, now you know this is the end" cantaban The Specials, una gran banda de ska, hace más de una década atrás.
Esa misma canción vine tarareando mientras caminaba por Palermo, con las manitos en los bolsillos de mi Levi's arremangado, mientras volvía de ver el ensayo de una banda.
Y mientras cantaba me preguntaba, ¿qué hace que uno no se dé por vencido esperando a alguien que nunca se quedó?, ¿por qué uno a veces insiste con lo que ya sabe que no va a resultar, y se deja llevar por la adrenalina del momento?.
No lo sé...pero no es amor, no puede ser amor. Y si lo es, apesta.
Y aunque alguien me cante "Folsom Prison Blues" de Johnny Cash y yo me emocione, es sólo eso...y su voz, su típica guiñada de ojo, mi sonrisa y ese momento, que con el tiempo se va a convertir en un lindo recuerdo.
Y tal vez, más adelante, escucharé al viejo Cash cantar que le disparó a un tipo en Reno, "sólo para verlo morir", y me acordaré de esta noche fría, en la que un bombón italiano una vez más me cantó una canción, para después, sólo dejarme ir.
domingo, octubre 10, 2004
What came first? The music or the misery?, se preguntaba el protagonista de la película High Fidelity.
Yo no lo sé, él tampoco.
Pero a modo de homenaje a esta peli, acá va mi propia lista de las cinco mejores canciones para hacerle saber a la persona que te abandonó, que a pesar de que te rompió el corazón no la podés olvidar:
1 - Johnny Cash - Hurt
2 - Mike Ness - Cheating at solitaire
3 - Pulp - Like a friend
4 - Misfits - Saturday night
5 - Frank Sinatra - Mood Indigo
Tal vez todo esta venga a que en un rato me voy a ver la peli "El amor, primera parte", producida por mi amigo Llinás y me siento medio rara con todo este tema del amor, y blah.
Y me genera como una incomodidad todo lo que tenga que ver con el amor últimamente, porque estoy harta que todo ronde sobre eso.
En si estás o no con alguien, en si querés o no estar con alguien, o en por qué no estás con tal o estuviste con el otro, y bla, bla, bla.
A veces una quiere al tatuado que te salvó una noche, otras veces no. Yo no se bien que quiero, tal vez que ese tatuado se hubiera quedado, tal vez no...pero como no se quedó, nunca lo voy a saber tampoco.
Tal vez busco un amor como los de esos hombres que veo en las pelis, con esos personajes íntegros y que aunque tengan contradicciones, siempre se resuelven en un final feliz, que pocas veces se da en la vida, y si se da, no dura por mucho tiempo.
No lo sé.
Y de pronto por la radio suenan unos rocker peruanos, Los Libido, que cantan algo así "no moriré porque no creo en el amor, nunca sabremos si mi cuerpo resistió".
Tal vez yo no crea más en el amor.
Puede ser.
Ahora en la radio suenan los Beach Boys y cantan, "Don't worry baby", y juro que siento que me lo cantan a mí.
Don't worry baby, everything will turn out alright, me miente la increíble voz de Brian Wilson, y yo por un rato le creo.
Por un rato.
martes, octubre 05, 2004
Back in black de AC/DC.
Este disco marcó el comienzo de mi fe en el rock'n'roll.
Yo tenía 12 años y estaba en la fiesta de un compañerito de la primaria, y de repente el novio de la hermana mayor del dueño de casa puso el disco de AC/DC, y ahí todo empezó.
Al principio no pude entender porque me sentía tan incontenible ni porque toda la sangre de mi pequeño cuerpito se descontrolaba con cada riff de guitarra de Angus Young. El sonido rabiosos de esa guitarra parecía entender la misma furia que sentía yo cada vez que mis padres me decían - no, porque no- a algo, y juro que pasaba muy seguido por ese entonces. Ni hablar de la voz de Brian Johnson, que con cada alarido parecía entender a la perfección mi enojo adolescente frente a los reclamos de mis padres sobre mis pocas creencias en las cosas tradicionales.
A partir de ahí empezé a ir más seguido a la casa de mi compañerito, sólo para cruzarme con ese sujeto rarísimo de pelo largo y remeras negras con inscripciones de bandas de rock, que siempre andaba con discos encima. Cada vez que lo veía le hacía preguntas sobre música, y me recomendaba bandas. Nunca supe porque me prestaba tanta atención, supongo que le llamaría la atención que a una nena le gustara el rock, o porque no tendría mucho que hacer con su tiempo, pero cuestión que él me daba clases de rock y yo escuchaba atentamente. Hasta me regaló The song remains the same, de Led Zepellin. - Esta es la mejor banda de la historia del rock - me dijo. Y juro que Jimmy Page junto a Robert Plant si que me dictaron clases de rock'n'roll.
Un día el chico desapareció, se había peleado con la hermana de mi amigo o algo así, pero nunca me olvidé de él. Ni tampoco de lo que me dijo el día que me regaló el disco de Zepellin, me acuerdo que mientras movía mucho las manos y se emocionaba me explicó - antes los grandes te decían que hacer con tu vida, como vestirte y como pensar, pero desde que se creó el rock'n'roll todo eso cambió, con el rock aprendimos a elegir lo que queríamos ser-.
Ahora lo recuerdo y me dan ternura y nostalgia sus palabras, pero es verdad que varias bandas de rock como AC/DC, Zepellin, Ramones o Clash me ayudaron a musicalizar varias de mis decisiones, y me dieron fuerza a lo largo de toda mi vida. Y pasaron los años, y mi mamá incansablemente, ya casi como parte de un juego que ninguna se toma muy enserio, me sigue diciendo - no puede ser que no creas en nada -.
Yo le sonrío y asiento con la cabeza, pero en el fondo se que se equivoca. Yo creo en la fuerza del rock'n'roll.
En eso sí creo.
sábado, octubre 02, 2004
Rancid canta "If you lose me, you lose a good thing, that's one thing I know for sure", y suena de fondo en mi contestador teléfonico.
Siempre me pareció una buena manera de averiguar algo más sobre una persona prestando atención a su contestador teléfonico. No todos los musicalizan con Rancid, que de paso aprovecho para recomendar su disco Indestructible, del mejor punk rock californiano.
Bueno, cuestión que uno puede averiguar los gustos musicales de alguien, hasta sus estados de ánimo por un contestador. Claro que los de Telefónica que solo se escuchan el númerito, frío y distante, no cuentan mucho, obvio.
Alguien que musicaliza o personaliza su contestador te está queriendo decir algo además de informarte que le dejes un mensaje, y me aburre profundamente los que solo te dicen te comunicaste con el (numero).. dejá tu mensaje, blah, blah. Bostezo, me torro, ya ni me dan ganas de dejar dicho nada.
Igual mi contestador con "If you lose me, you lose a good thing, that's one thing I know for sure", está dedicado a alguien, que espero se avive y no me deje ir, porque sino lo proximo que va a sonar en mi contestador va a ser un tema de Brian Setzer Orchestra que dice "if you can't rock me, I'll find somebody who can", y lo aseguro, que si éste chico no me rockea, voy a encontrar alguien que sí. Lo juro.


